jueves, 19 de mayo de 2011

Un falso Lipdub


Según la definición, un Lipdub "es un vídeo musical realizado por un grupo de personas que sincronizan sus labios, gestos y movimientos con una canción popular o cualquier otra fuente musical. Se suele realizar en una sola toma (plano secuencia), en la que los participantes hacen playback mientras suena la música en un reproductor móvil" (Wikipedia, 2011).

Cuando mis compañeros de promoción de Psicología me propusieron realizar un Lipdub para nuestro Acto de Licenciatura, mi primera reacción fue explicarles lo difícil que era llevarlo a buen término: teníamos que escoger una canción que fuera apropiada para lo que queríamos expresar, su duración debía ser lo suficientemente larga para que pudiéramos hacer un recorrido por gran parte de nuestra facultad y al mismo tiempo lo suficientemente corta para no cansar a quienes vieran el vídeo, debíamos realizar varios ensayos antes de grabar, se requería a un número grande de personas, y un largo etcétera que convertían la tarea en bastante pesada, especialmente para quienes no estaban acostumbrados a embarcarse en este tipo de peripecias fílmicas.

Sin embargo las ganas que teníamos de hacerlo se impusieron sobre todas las demás dificultades (como suele pasar en estos ámbitos de presupuesto cercano al cero) y lo llevamos adelante con toda la ilusión. Este fue el resultado.



¿Y por qué lo llamo falso lipdub? la respuesta es sencilla: al igual que ocurre muchas veces con los planos secuencia en el cine (que se trucan y no son un plano sino varios unidos en montaje con algún efecto para evitar que se note) aquí tuvimos que recurrir a ello para que el resultado general fuera mejor, aunque me alegra decir que sólo en una pequeña parte del vídeo. Se trata de un "cacho" de la segunda toma (se grabaron dos tomas del recorrido completo) que se inicia y termina en dos cortes que se encuentran en el minuto 1:33 y en el minuto 2:10. Evidentemente no se pudo contar con muchos efectos y los cortes son fácilmente identificables.

Por otro lado la falta del material técnico adecuado para este tipo de vídeos, me refiero específicamente a una Steadicam, provocó quizás el mayor fallo de todo el vídeo: el temblequeo constante de la imagen. A pesar de ello me siento muy satisfecho por la experiencia, mis compañeros le pusieron unas ganas infinitas que se reflejan muy bien en el vídeo y ya estoy deseando volver a repetirlo.